Podemos considerar al ERTE como un ERE temporal. El termino ERE, o Expediente de Regulación de Empleo, es utilizado para hacer referencia a la finalización del contrato laboral de uno o varios empleados de forma definitiva, por lo que el ERTE, o Expediente de Regulación Temporal de Empleo, tiene un carácter de temporalidad.

Reincorporación al puesto de trabajo

Esta característica de “temporalidad” conlleva a que, una vez finalizado el ERTE, la empresa empresa tiene la obligación de reincorporar a los trabajadores a su puesto de trabajo, conservando exactamente las mismas condiciones laborales que antes de su aplicación.

No hay indemnización

Otra diferencia entre un ERTE y un ERE es que en el segundo, la gestión de los contratos se tramitan como despidos, con la consiguiente indemnización por parte de la empresa a los trabajadores afectados por el ERE. Por el contrario, con la aplicación de un ERTE la empresa no indemniza a los trabajadores, ya que es una situación temporal para poder superar determinadas circunstancias, el contrato laboral con ellos no finaliza.

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